NUESTRA HISTORIA

Secundino “Nino” Acosta Montano nació el  21 de mayo de 1936, en el pueblo de Matanza, Cuba. Desde joven comenzó en el campo de la construcción y se estableció en la ciudad de La Habana. En esa maravillosa ciudad, conoció a su compañera de vida, Clara Dolores “Dolly”  Hernández Milián. En los años 60 salió de Cuba buscando un nuevo horizonte. La Isla del Encanto, Puerto Rico se convirtió en su residencia,  donde nacieron sus dos hijos, Roger Acosta y Sandra Acosta. 

Rápidamente, por su esfuerzo, dedicación y experiencia se convirtió en uno de los mejores y exitosos contratistas del País. 

A pesar de gustarle el mar y la navegación, en los años 80 se inicia en el deporte de bolos como pasatiempo favorito. Prontamente mientras más practicaba el deporte junto a sus hijos desarrolló un amor por el deporte. 

En el 1993 debido a las pocas facilidades y alta demanda Nino y su hijo Roger fantaseaban con la idea de establecer una Bolera en el pueblo de Carolina. Luego de una arduo trabajo, en el 31 de marzo de 1995, inauguraron la primera bolera conocida como Carolina Bowling Center, cuyo propósito principal es brindarle un despojo a los puertorriqueños de su diario vivir con el disfrute de los bolos. 

Todo el que conocía a Nino podía estar de acuerdo en que era un hombre trabajador, carismático y buen padre de familia. Nino se dio a conocer en todo Puerto Rico y rápidamente se convirtió en un hombre muy querido por muchos. 

Hoy en día el legado que Nino Acosta se  mantiene vivo en nosotros los trabajadores de Carolina Bowling Center.

Propósito

Nuestra misión es convertirnos  en la bolera más grande de Puerto Rico y el caribe con 42 líneas modernas de alta tecnología.  Y nuestra visión es brindarle a todos nuestros clientes un ambiente familiar, seguro y competitivo para el deporte de bolos.